jueves, 26 de enero de 2012

El perdigón o perdiz macho



Es un ave utilizada para el reclamo, es decir, van con el al campo, lo dejan en un descampado y se ocultan con la escopeta para cazar las hembras que vienen al canto de este. Tambien lo utilizan para que canten en las casas ya que es un pájaro apreciado por los campesinos.
Las jaulas de las perdices son pequeñas y abocinadas para que cuando salten no les haga daño. Estos pajaros se asustan con mucha facilidad y por eso saltan con mucha fuerza y pueden hasta romperse el craneo, asi que no se les puede meter en jaulas para canarios porque moririan.
Alimentación
La perdiz roja es una especie que come prácticamente todo tipo de alimen­tos, predominan entre los mismos los cereales cultivados por el hombre, las hojas, las hierbas verdes de los prados y las frutas silvestres. Por otra parte, la perdiz roja suele en­contrarse con cierta regularidad en las cercanías de las fuentes de agua, charcas y arroyos, debido a que este ele­mento resulta necesario para su organismo en mayor me­dida que lo que ocurre con otras variedades o especies.
El inicio del proceso reproductivo de la perdiz roja comienza en los meses de enero y febrero, cuando en las ban­dadas de esta especie, los machos comienzan a cortejar a las hembras. En esta época del año se producen numerosos y violentos combates entre los machos que buscan la posesión de las hembras. La reproducción de esta especie comienza en los meses de marzo o abril. La lucha entre los machos de la especie tiene su causa en el hecho de que cada macho cubre a más de una hembra, es decir, no se trata de animales monógamos. Por el contra­rio, una vez que la primera hembra ha sido cubierta, el macho se aleja de ella en busca de nuevas compañeras. Una vez fecundadas, las hembras comienzan la búsqueda de un refugio en el suelo, normalmente depresiones ocultas, setos, surcos de los sembrados, raíces de árboles, matorrales, etc., donde depositaran sus huevos.
Por lo general, la nidada está formada por una cantidad de huevos que oscila entre los doce y dieciocho huevos de un tamaño que se puede considerar como grande si tene­mos en cuenta las dimensiones corrientes de una hembra de perdiz roja. La forma de los huevos es ovoidea, redon­deada en los dos casquetes, con un fondo amarillento rojizo, salpicados de pequeñas manchas de color marrón oscuro. Estos huevos son de una notable consistencia, hecho que probablemente se encuentre vinculado con la escasa protección que les brinda el tosco nido en el que son incubados.


Incubación y nacimiento

La incubación de los huevos de la perdiz roja es llevado a cabo por la hembra y a veces por el macho y tiene una duración aproximada de veintitres días, al cabo del cual nacen los polluelos que, a poco de abandonar el huevo, se encuentran en condiciones de buscar el alimento por si mismos, aunque bajo la atenta vigilancia de su madre.Las pequeñas perdices rojas no tardan demasiado en iniciarse en la práctica de correr y volar, encontrándose en condiciones de llevar a cabo estas actividades con perfec­ción en un período inferior a un mes.

Alimentación de los perdigones

A diferencia de los ejemplares adultos, los polluelos de la perdiz roja se alimentan principalmente de larvas de in­sectos adultos, pequeños moluscos de agua dulce, gusani­llos terrestres y pequeños granos que es posible triturar con su pico.
A medida que crecen y se desarrollan, las perdices rojas pasan a ser cada vez más granivoras. Estas características alimentarias de la perdiz roja facili­tan la cría y el mantenimiento de las mismas en cautiverio, un género de vida en el que pueden resistir muchos años.

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